Un aspecto importante en el mundo del análisis de datos es la diferencia entre correlación y causalidad. Con frecuencia, incluso los expertos en la materia cometen el error de interpretar la correlación como causalidad debido a su estrecha relación.
¿Cómo podemos evitar confundir ambos términos y no llegar a conclusiones erróneas?
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Descubra cómo la correlación y la causalidad tienen diferentes significados en el análisis de datos.
Confundir uno con el otro puede llevar a conclusiones erróneas y decisiones incorrectamente guiadas.
¿Qué es la correlación?
La correlación se refiere a la relación estadística entre dos variables. Indica el grado de variación de una variable con respecto a la otra. El coeficiente de correlación, que oscila entre -1 y 1, se utiliza para describir la fuerza de la relación.
- Un valor cercano a 1 implica una fuerte correlación positiva (cuando uno aumenta, el otro aumenta).
- Un valor cercano a 0 implica poca o ninguna correlación.
- Un valor cercano a -1 implica una fuerte correlación negativa (cuando uno aumenta, el otro disminuye).
Por ejemplo, un estudio podría encontrar una correlación entre la venta de helados y los accidentes de tráfico. Si bien puede existir una relación estadística, esto no implicaría que ambos estén relacionados.
¿Qué es la causalidad?
La causalidad sugiere que un evento influye directamente en otro. Establece una relación de causa y efecto; es decir, un cambio en una variable resulta directamente en un cambio en la otra.
Por lo tanto, demostrar la causalidad va más allá del simple análisis y requiere una exploración más profunda que implica experiencia en el dominio y más datos.
Un ejemplo notable es el tiempo que tardó en demostrarse que fumar causa cáncer de pulmón. La prueba fue más allá de la correlación estadística y se basó en estudios controlados, validación repetida y evidencia biológica.
¿Por qué la gente confunde ambos términos?
Hay muchas razones por las que algunas personas pueden confundir correlación con causalidad. Estas son:
- Correlación espuria: Dos variables podrían estar correlacionadas simplemente por coincidencia. Por ejemplo, el número de ventas de automóviles podría parecer correlacionado con accidentes por ahogamiento, pero no están relacionadas.
- Tercera variable: Una tercera variable podría estar influyendo en las dos variables correlacionadas. Por ejemplo, las ventas de helados y los ahogamientos podrían aumentar proporcionalmente. Sin embargo, los datos podrían haberse recopilado en verano, lo que convierte el clima cálido en una variable de confusión.
- Causalidad inversa: La correlación no especifica directamente la dirección de la influencia. La educación superior suele estar vinculada al nivel de ingresos de una persona. Sin embargo, los ingresos también pueden influir en el nivel de educación recibido.
Por lo tanto, ser consciente de estas razones es importante para la ciencia de datos.
Cómo distinguir entre correlación y causalidad
Hay muchas maneras de entender si existe causalidad más allá de la simple correlación.
- Conocimiento del dominio: Comienza con una comprensión profunda del campo y los mecanismos subyacentes. Esto puede aclarar las relaciones.
- Experimentación frecuente: las pruebas A/B aleatorias aíslan las variables y establecen si existe causalidad.
Seguir estas estrategias ayuda a tomar decisiones bien informadas y basadas en datos.
Conclusión: No confundamos correlación con causalidad
La correlación puede ayudar a identificar tendencias y patrones en los datos. Sin embargo, establecer la causalidad requiere experiencia en el dominio, experimentación controlada y más.
Comprender los matices entre ambos términos garantiza que las decisiones basadas en datos se basen en la realidad.

