Acabas de enterarte de que la herramienta favorita de todo tu equipo (tu suite de productividad compartida, plataforma de diseño o CRM) ha sido hackeada. Es la que tu equipo adora. La que creías segura. ¿Y ahora? Te enfrentas a posibles filtraciones de datos, problemas de confianza de los clientes y caos operativo.
Respira. No estás solo, y este no es el final del camino.
Esto es lo que debes hacer (preferiblemente antes de que te asalte el pánico).
Paso 1: Confirme la violación (no confíe en rumores)
Primero, revisa los canales oficiales. Los proveedores suelen indicar su página de estado , blog o centro de seguridad. Supervisa sus redes sociales oficiales y revisa plataformas como Have I Been Pwned para ver si se han filtrado las credenciales de usuario.
¿Aún tienes dudas? Contacta directamente con tu gestor de cuenta o con el soporte del proveedor, o usa tu herramienta favorita, para obtener confirmación y más detalles.
Paso 2: Bloquear y limitar el daño
Una vez confirmada la infracción:
• Restablecer todas las credenciales conectadas a la plataforma
• Revocar el acceso a la API y los tokens
OAuth • Usar una herramienta como Okta o 1 Password Teams para aplicar la autenticación segura y la rotación de contraseñas
• Desactivar temporalmente las integraciones con otras plataformas para evitar fallas en cascada
Cuanto más rápido actúes con tu herramienta favorita, mayores serán tus posibilidades de contener las consecuencias.
Paso 3: Habla con tu equipo (Transparencia = Confianza)
Tu instinto podría ser "arreglarlo primero, informar después". No lo hagas. Esto solo genera desconfianza.
En cambio:
• Informe a su equipo qué sucedió y qué medidas se están tomando
• Bríndeles instrucciones claras y tranquilas sobre lo que deben hacer, como cambiar las contraseñas, evitar correos electrónicos sospechosos y detener temporalmente el uso de la herramienta
• Comparta actualizaciones en tiempo real a través de Slack, Teams o su wiki interna.
Paso 4: Auditar y luego evaluar el radio de explosión
Después del control de daños inicial, examine los registros:
• ¿A qué datos se accedió o se filtraron?
• ¿Qué usuarios se vieron afectados?
• ¿Se vieron involucrados registros de clientes?
• ¿Se exfiltró algún código o IP?
Si utiliza herramientas SIEM como Splunk o Datadog Security, aprovéchelas para obtener visibilidad ante cualquier anomalía.
Incorpore a sus equipos legales y de cumplimiento, especialmente si su empresa está sujeta a regulaciones como GDPR o HIPAA, y consulte su herramienta favorita para gestionar los requisitos de divulgación con los reguladores o clientes.
Paso 5: Planifica el siguiente (porque lamentablemente, habrá uno siguiente)
La seguridad no es algo que se soluciona una sola vez. Una vez que todo se calme, es hora de una autopsia exhaustiva. Pregunte:
• ¿Necesitamos migrar a una alternativa más segura
? • ¿Nuestros proveedores cumplían con las normas SOC 2 o ISO 27001?
• ¿Necesitamos una mejor segmentación de nuestras herramientas internas?
• ¿Cómo podemos mejorar el tiempo de detección y respuesta?
Considere también:
• Establecer un programa de recompensas por errores para descubrir vulnerabilidades de forma proactiva
• Adoptar un modelo de seguridad de confianza cero (¿qué es eso?)
No eres impotente, simplemente estás preparado ahora
Los ciberataques se están convirtiendo en parte de la vida digital. Pero lo que distingue a los equipos resilientes de los inestables es su respuesta. Al actuar con rapidez, comunicarse con claridad y usar su herramienta favorita para replantear la seguridad a largo plazo, no solo está reaccionando ante un ataque, sino que también está preparando su negocio para el futuro.
Así que sí, tu herramienta favorita puede estar rota. ¿Pero tu equipo? Más fuerte que nunca.

